Aquella clase fue sobre la episteme sexológica. Y en el café, Vanesa me pregunta si la Sexología tenía alguna solución para combatir las agresiones sexuales. Por dentro me quedé perplejo. Sé lo difícil que es explicar o simplemente hablar de algunos temas.

Intenté ir muy despacio. Sabía que tampoco iba a explicarme. De hecho, después de un rato largo, vi que resultaba más difícil todavía.

La opción de la episteme sexológica nos lleva a una constatación: se ha relegado el plan de una educación sexual organizada, entendiendo por tal una educación de los sexos. Y en su lugar se ha situado una lucha contra tabúes, prejuicios, estereotipos, roles o papeles.

Los planteamientos son claros: la educación de los sexos, o sea la educación sexual lleva una dirección que es, como dice el mismo término, educar. Educar es poner de relieve lo valioso. Y está claro que el sexo es un valor.

En el planteamiento de lucha se ha optado por dejar de lado la educación para centrarse en la lucha. No quiero decir que no se use la palabra educación, entre otras. Lo que entiendo es que se ha relegado la educación sexual.

El hecho constatado es el descenso progresivo de acciones de educación sexual y el ascenso cada vez mayor de la lucha contra abusos y agresiones durante las últimas décadas. La episteme sexológica es una apuesta por el entendimiento y el buen trato entre los sexos.

Al afirmar esto hay quien entiende que no hacemos nada contra el abuso o la agresión o contra los malos tratos. Hacemos educación sexual, o sea, educación de los sexos. Hacemos Educación de los sexos, Asesoramiento entre los sexos y Terapia sexual, o sea de los sexos.

La episteme sexológica, o sea, la Sexología, nos dice que poner de relieve lo valioso puede atraer más que la lucha contra lo que no lo es. Llevamos con el descenso de la Educación Sexual varias décadas. Y ahora empiezan a darse cuenta, después del experimento en vivo, que hace falta más Educación Sexual.

¿Qué tenemos para combatir abusos y agresiones de los sexos? Más educación de estos. Hace tiempo pudo parecer que esto no era importante, incluso que dar más interés a lo urgente. Pues eso es lo que ofrece la Sexología, siguiendo una línea, un libro de estilo en el trato entre los sexos.

El adjetivo sexual no dice relación a genitales sino a los sexos. Después de esta racha de ir a lo urgente hay un repunte de lo importante. Así lo percibo entre una gran parte de quienes hacen nuestro Master. [E.Amezúa] 

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