LA VERDADERA HISTORIA DE BARBA AZUL

UN SÁDICO CRIMINAL

Un sádico criminal

Entre los grandes criminales de la historia que se encuentra dentro del sadismo, Barba Azul es uno de los más conocidos. Sin embargo muchos no saben la historia del verdadero Barba Azul. Inmortalizado por Charles Perrault en su cuento que todos conocemos de memoria, Barba Azul tiene su origen en un caso real sucedido en la Edad Media. Su nombre fue Gilles de Rais.

Gilles de Rais fue uno de los más fieles compañeros de Juana de Arco, con quien llevó a cabo la toma de Orleáns. Por ese lado, un modelo, pero la otra cara de Gilles de Rais fue la del gran criminal de niños, el gran infanticida como no se ha conocido otro, después de Herodes, aunque por motivos diferentes.

Nadie supo nada hasta que, por otros motivos –brujería, magia, etc.– Gilles de Rais fue detenido. La encuesta sobre su vida descubrió el asesino de unos cuarenta niños, desaparecidos enigmáticamente y cuyas madres buscaban inútilmente ¿Cómo sucedió todo esto? Era en la Bretaña francesa. Gilles de Rais poseía sus castillos como noble que era. Se casó y al poco tiempo dejó a su mujer en uno de ellos mientras él se dedicaba a su vida extraña y pintoresca.

Unos ciertos criados o recaderos reclutaban niños de las cercanías. Llevados a presencia del gran Gilles, este empezaba sus suplicios, les colgaba boca abajo, les azotaba, les martirizaba. “cuando ya estaban presos del pánico y el terror –escribe R. Villeneuve– el Mariscal les hacia descender de sus suplicios, les cogía en brazos y los acunaba, simulando así protección, en contra de los verdugos del horror que les hacían toda clase de torturas. De este modo el Gran Sádico ganaba la afección de los pequeños, prometiéndoles que él haría todo por liberarles de sus manos. Los niños sonreían como si hubieran realmente visto abrirse la salvación. El Mariscal buscaba demoníacamente estos gestos mezclados de dulzura y de terror. En esta situación les cortaba el cuello y se refocilaba con su sangre…”.

El autor de los mayores horrores del sadismo fue quemado en la plaza pública de Nantes, ante la multitud, en el mes de octubre de 1440.

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