GENIOS: Los bisexuales y homosexuales

Artículos de sexología y sexualidad. Los bisexuales y homosexuales

George Sand (Aurora Daupin), modales viriles y un auténtico volcán para los hombres.

Verlaine, una explosión sexual monstruosa. Abandonó a su esposa por una pasión homosexual.

Oscar Wilde, un juicio escandaloso arruinó su vida en la Inglaterra puritana.

Acosados por la sociedad, mientras les devoraba la pasión. Tan pronto entregados a un hombre como a una mujer, los bisexuales sufrieron las consecuencias del escándalo. Vivieron según sus impulsos, despreciando las normas establecidas.

George Sand

Artículos de sexología y sexualidad. Los bisexuales y homosexuales

(1804-1876), es el seudónimo de la novelista francesa Aurore Dupin, una de las figuras femeninas más interesantes del siglo. Bella y apasionada mujer, se relacionaría con la flor y nata de la intelectualidad de la época, cambiando de amantes con asombrosa desenvoltura. Pero bajo esta máscara de frivolidad, Aurore ocultaba un drama personal doloroso: su intersexualidad.

Casada a los dieciocho años con un rico barón, de quien tuvo un hijo, pronto comprendió que la relación conyugal sólo iba a ser para ella fuente de dolor. No era cuestión de frigidez, sino de una verdadera anormalidad constitutiva interna. Se encontraba a caballo entre los dos sexos.

Tal vez la solución para ella hubiera estado en el lesbianismo, pero nunca se puso a su alcance la compañera adecuada. Desorientada y angustiada por los sentimientos encontrados que la atormentaban, e impulsada también por el romanticismo entonces en boga, creyó poder evadirse de su problema entregándose a hombre tras hombre, en busca de una felicidad absoluta y duradera.

Abandonó a su esposo y, para no depender económicamente de nadie, se dedicó a escribir. Vestía trajes masculinos, fumaba, usaba seudónimo de hombre y adoptaba ademanes viriles. Buscaba amantes jóvenes, para dominarlos mejor: Alfredo de Musset, Próspero Merimée, Alejandro Dumas. A Heinrich Heine, el gran poeta, que también anduvo tras ella, le rechazó por la mera razón de que tenía siete años más que ella.

Sus relaciones con Chopin siguen la misma pauta. Cuando se conocen, él cuenta con veintiséis años, ella pasa de los treinta. Cuando el músico se le declara, ella finge indiferencia, para luego atraparle mejor. Al fin se hacen amantes, pero la personalidad dominante de George Sand le aprisiona con sus mimos y cuidados. Más parece una madre que una amante. Finalmente, Chapín logrará librarse de la absorbente Aurore, pero no será ya más que una pobre pavesa.

Con Próspero Merimée las relaciones fueron menos duraderas. El autor de Carmen no se doblegó a sus caprichos, por lo que ella escribió en tono de excusa tras su separación: «Si él me hubiese amado de verdad, yo me habría sometido a su voluntad»

Paul Verlaine

Artículos de sexología y sexualidad. Los bisexuales y homosexuales(1844-1896), eximio poeta francés, gran maestro del decadentismo, constituye otro caso aún más desgraciado de homosexualidad. Hijo de una familia acomodada, considerado una especie de niño prodigio de la poesía, acumuló en su espíritu un cúmulo tal de insatisfacciones que con los años le condujeron a una explosión de sexualidad casi monstruosa.

Casado en 1870 con Mathilde Mauté, su felicidad conyugal fue muy efímera. En primer lugar, por su irritabilidad y por su afición a los placeres del burdel. Y, sobre todo, por su homosexualidad.

Verlaine conoció un buen día a Arthur Rimbaud, jovencísimo poeta simbolista. El afecto que de él cobró Verlaine, entra de Heno en el campo de la pederastia. En julio de 1872, los enamorados huyeron de Francia, abandonando Verlaine a su esposa e hijo. Pero aquella aventura amorosa no duró más de un año y acabó cruentamente. Durante una estancia en Bruselas, los dos amigos se pelearon cuchillo en mano. Verlaine logró herir a Rimbaud, quien se separó de él definitivamente. Verlaine, por su parte, fue condenado por las autoridades belgas a dos años de prisión.

La segunda época homosexual de Verlaine se desarrolló a su regreso a Francia. El mismo reclutaba a sus «víctimas», que se llevaba a su finca en el campo. Así, mientras le quedó dinero. Luego, le resultó más factible recurrir alguna prostituta que no le cobrase nada. De esta manera rocambolesca terminaría su vida como heterosexual, aunque en unas condiciones lamentables. Algunas prostitutas tuvieron incluso que mantenerle, pues su cerebro y sus miembros ya no reaccionaban, devorados por la sífilis y el alcoholismo.

Ayudado por algunos amigos y estimulado por la gloria literaria que al fin Europa entera le reconocía, intentó reaccionar en sus últimos años, e incluso regenerarse en la fe cristiana. Era ya demasiado tarde. Un peso enorme le arrastraba al abismo.

Oscar Wilde

Artículos de sexología y sexualidad. Los bisexuales y homosexuales(1854-1900), gran escritor inglés, cuya vida fue una cadena de éxitos literarios y sociales hasta los cuarenta años, se vio bruscamente envuelto en un drama: proceso, prisión, exilio. Todo por culpa de una amistad homosexual.

La sociedad inglesa, víctima del puritanismo victoriano, obligaba a ocultar ‘las realidades sexuales como algo vergonzoso. Pero la represión favorecía el florecimiento clandestino de aberraciones y perversiones.

Oscar Wilde, casado con una joven de la alta burguesía, padre ya de dos niños, era conocido socialmente como un dandy ciertamente extravagante y cínico, pero respetable. Su única obra inmoral, «Salomé», la había escrito en francés para que nadie se escandalizase. Luego, un joven amigo suyo, lord Alfred Douglas, la tradujo al inglés.

Sucedió entonces que el padre de Douglas acusó públicamente a su hijo de ser algo más que el traductor de Wilde. Este se encontraba entonces en África del Norte. En Argel le visitó el célebre escritor francés André Gide, homosexual reconocido, quien le advirtió que no regresara a Londres. Wilde, por el contrario, volvió a Inglaterra y lo primero que hizo fue querellarse por difamación. Naturalmente, perdió el proceso y fue condenado a dos años de reclusión por «indecencia». Cumplida la sentencia, se exilió a París, donde siguió escribiendo hasta el día de su muerte.

¿Fue realmente homosexual Oscar Wilde? Hay que contestar que sí. Naturalmente, no homosexual absoluto, pues tuvo dos niños de su esposa. Pero la homosexualidad latente de la primera época de su matrimonio se fue fortaleciendo en los años siguientes.

Respecto a sus relaciones con Alfred Douglas, Wilde confesó: «Traté de evitarlo. Pero él no cejaba; me perseguía obstinadamente y no supe resistirle… En muchas ocasiones traté de librarme de él, pero él volvía y yo siempre acababa por ceder.»

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