HILDEGART

Cuando estudiamos la Reforma sexual solemos tratar un capítulo añadido que es relativo al caso español. La Reforma sexual entró en España de la mano de un grupo de intelectuales de muy distintas profesiones: Marañón era médico e historiador; Saldaña y Jiménez Asúa, juristas; Juarros, psiquiatra, aunque también escritor y, sobre todo, novelista; Huertas, pedagogo; Lucenay, divulgador. Y así otros. Cada uno de ellos escribió sus obras entre los años veinte y treinta del siglo XX. La que aglutinó a todos ellos en el movimiento de la Reforma sexualfue Hildegart.

Hildegart Rodríguez había sido el producto enigmático de su madre, Aurora Rodriguez Carballeira, una mujer que, procedente de Ferrol , vino a Madrid en 1914 con un embarazo, fruto de un “inseminador anónimo”, cuya identidad, de hecho, nunca reveló.

Aurora había tenido la idea de concebir una hija para educarla a su manera y hacer de ella una personalidad fuera de serie. Ya tenía la experiencia de haber hecho un artísta –el pianista Arriola– que fue concertista internacional. Pero lo que ahora se proponía era una mujer que educara a las mujeres y contribuyera a “sacarlas de su estado de segundo sexo para elevarlas al mismo nivel que el primero”.

Instalada en el barrio de La Guindalera de Madrid (junto a la Avenida de América) tuvo a su hija y la educó en casa. El resultado fue una niña prodigiosa que aprendió a leer y escribir varios idiomas y una gran cantidad de lecturas de sexología y feminismo.

A los once años escribe en la revista Sexualidad; a los quince ha terminado la carrera de Derecho. Activista política de la izquierda, milita en las Juventudes Socialistas, al mismo tiempo que escribe y publica. En pocos años produce una docena de obras, algunas pequeñas comoLa revolución sexual o Amor y sexo; otras mayores, como El problema sexual tratado por una mujer española o la documentada exposición de la anticoncepción en la historia y la legislación que es Malthusianismo y neomaltusianismo. A ellas se suman algunas traducciones del alemán.

Pero donde se decanta el fenómeno Hildegart es en la Liga Mundial para la Reforma sexual, haciéndose cargo de la sección española. Para ello hace historia de sus primeros pasos, organiza los estatutos para su funcionamiento, elabora los primeros números de la revistaSexus, su órgano de debate y difusión de las ideas y, en este contexto, entra en relación con los principales sexólogos de la primera generación participantes en la Liga Mundial, Havelock Ellis y Magnus Hirschfeld.

Uno de los momentos más laboriosos fue la organización y celebración en Madrid de las Primeras Jornadas Nacionales durante el mes de mayo de 1933. Con esta actividad inusitada conviene no olvidar que Hildegart no había cumplido aún los 19 años. ¿Era ella la que escribía o era su madre? Porque madre e hija iban siempre juntas. ¿Cómo es posible esto con esa edad?

Las preguntas anecdóticas sobre Hildegart se suceden en cadena. Y ello ha hecho pensar en tantas cosas desproporcionadas. La historia de la Reforma sexual en España, tan unida a ella, tendrá un bache sin precedentes cuando, al intentar independizarse de su madre, el conflicto se convierte en tragedia. En la madrugada del 9 de junio de 1933 Aurora, la madre, asestaba a su hija tres tiros en la cabeza. Pero ésta es otra historia.

E.A. y  N.F.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *