EL VALOR SEXUAL EN LA EDUCACIÓN INTEGRAL DE LA PERSONA

Por Francisco Javier Jiménez Ríos

 

Introducción

Nos abre la puerta de la Sexología la sutilidad de un lenguaje coloquial que avanza en ciertos ambientes: el sexo no está en los genitales, está en el cerebro. Una lucha con fundamento, que ahora no explicamos; que en este momento sólo indicamos por la profundidad histórica y teórica que encierra, además de los intereses actuales que desvela. Un lenguaje al que ya sí empezamos a responder en el mismo tenor de la calle: el sexo está en la persona. La persona se constituye y se dice en su sexo.

Un comienzo aparentemente sencillo, pero enigmático. Un enigma que nos va a indicar una experiencia cotidiana a la vez que se irá desvelando en el despliegue de este trabajo sobre la sexualidad humana, sobre los valores sexuales del alumnado universitario en la Facultad de Ciencias de la Educación de Granada. La palabra de Amezúa será de gran utilidad en el proceso de esta clarificación vital, teórica y práctica.

  1. Justificación: el por qué

Aportamos varias razones entre las muchas que justifican nuestro acercamiento al valor sexual en la educación integral de la persona, en el contexto universitario.

La primera razón corresponde a la actualidad del tema. La preeminencia clara de los valores afectivos en una investigación longitudinal que está llevando a cabo el grupo de investigación Valores Emergentes y Educación Social en la Facultad de Ciencias de la Educación de Granada, constituye un elemento contextual que funda directamente nuestra investigación, que en buena parte surge y se refuerza a partir de este dato. Por otra parte, en la publicación de investigaciones sobre la juventud española, habitual en la Fundación Santamaría, con sólo dos cuestiones referentes al tema, se pone en primer plano lacreciente importancia del mismo, hasta el punto que así es comentado por los investigadores y publicitado por algunos diarios. Basten estas dos referencias para justificar la relevancia del tema tanto a nivel local como nacional. Esto es homogéneo con los datos del CIS, y se ha puesto de relieve en el último Congreso Mundial de Sexología en Cuba en la primavera de 2003.

La actualidad nos lleva a la profundidad de una segunda razón: la sexualidad constituye una dimensión fundamental de la realidad personal humana. Se trata de una evidencia que se nos muestra en el primer nivel de reflexión y conciencia sobre la misma. Una mostración que profundizaremos y matizaremos a lo largo del trabajo, especialmente en la parte teórica. Un hecho manifiesto que ya nos permite avanzar en la escritura.

Una tercera razón, enraizada a su vez en la dos anteriores, es de tipo ocasional: se encuentran trabajos centrados en las conductas y actitudes sexuales de adolescentes y jóvenes, pero resulta muy difícil encontrar estudios que incidan directamente en valores sexuales y centren su atención en las personas que se encuentran como alumnas en la universidad; menos aún consideradas como futuras educadoras. Aunque también es verdad –matizaremos en el capítulo tercero- que estas personas son los sujetos más asequibles para las encuestas.

Pero esta ocasionalidad no es fortuita. En el desarrollo de nuestro trabajo se muestra como un momento crítico de un dinamismo procesual en el que se está dirimiendo el futuro del quehacer sexológico. Un proceso que se desvela en la actualidad creciente, por su carácter fundamental para la persona humana, y que –a la par- engloba las razones de fundamento y actualidad.

Un proceso en el que nosotros advertimos un sentido principal, que nos introduce en el núcleo de nuestra reflexión: en el desarrollo de la Sexología se muestra una inercia que conduce hacia la importancia actual de la Educación Sexual para la salud del tejido social.

  1. Objetivos: el qué

En el marco de este dinamismo proponemos nuestra tesis, cuyo objetivo central es mostrar la sensibilidad de actuales universitarios y futuros educadores a valores sexuales, con el fin de proponer orientaciones para una educación sexual en valores, dinamizadora de una educación integral con posibilidad de gran incidencia social.

Más concretamente, pretendemos mostrar: las personas alumnas de la Facultad de Educación de Granada son sensibles a valores sexuales, y esto abre la posibilidad de un proyecto de educación sexual como educación integral de gran incidencia social.

Dicho de otro modo:

  1. Partimos de la fragmentación de la realidad social actual. Entendemos que esta fragmentación requiere una Educación Sexual acorde con la Educación Integral de la persona.
  2. Nos centramos en los valores sexuales de las personas que asisten como alumnas a la Facultad de Ciencias de la Educación de Granada. Hasta nos ha sorprendido el resultado, aún esperando su bondad.
  3. A partir de esos resultados se abre la posibilidad de proponer elementos para un proyecto de educación sexual en valores personales en el marco de la educación integral de la persona.
  4. Finalmente, anticipamos la construcción de tejido social saludable como consecuencia de esa educación sexual integral.

Este objetivo central y práctico, tiene un correlato teórico sumergido: contribuir al desarrollo de la ciencia sexológica profundizando y esclareciendo el lugar propio de la Educación Sexual en Teoría de la Educación, en una Facultad de Educación.

La pretensión de mostrar esta sensibilidad a valores sexuales y sus consecuencias educativas y sociales, se despliega en una serie de objetivos concretos:

  1. Mostrar la sexualidad como dinamismo antropológico fundamental.
  2. Articular diversos sentidos de la sexualidad según un modelo axiológico personalista de educación integral.
  3. Elaborar un cuestionario para indagar la sensibilidad a valores sexuales del alumnado universitario.
  4. Analizar los datos del cuestionario aplicado a personas que son alumnas de la Facultad de Ciencias de la Educación de Granada.
  5. Valorar las consecuencias para la formación de futuros educadores, a nivel personal y social, teniendo en cuenta la mediación curricular.
  6. Proponer orientaciones para una educación sexual acorde con la educación integral de la persona.

Las siguientes cuestiones resumen el foco interrogativo que guía nuestra búsqueda:

– ¿Los universitarios actuales son sensibles a valores sexuales? ¿Lo son los futuros educadores profesionales?

– ¿Cuál es el lugar propio de la Educación Sexual en Teoría de la Educación? ¿Qué importancia tiene?

– ¿Constituye la sexualidad un dinamismo fundamental de la persona?

– ¿Hay alguna descripción de la realidad personal humana que permita una axiología sexual?

– ¿Es posible la elaboración de un cuestionario que nos permita indagar en los valores sexuales del alumnado universitario?

– ¿Cuáles son los valores sexuales de las personas que frecuentan como alumnas la Facultad de Ciencias de la Educación de Granada?

– ¿Qué consecuencias puede tener la reflexión sobre todo lo anterior en la formación de futuros educadores? ¿Cuáles serían sus implicaciones curriculares?

– ¿Qué incidencia puede tener la educación sexual en la educación integral de la persona?

– ¿La educación sexual puede facilitar una educación y transformación social?

  1. Metodología: el cómo

Para afrontar esta tarea necesitamos seguir un met-odós: nuestro caminar estará guiado por el seguimiento de una metodología analítico-descriptiva orientada hacia la síntesis en grandes líneas educativas.

En la primera parte, la reflexión fenomenológica sobre la realidad personal humana, como realidad sexual, desembocará en una estructuración operativa, a partir del modelo axiológico del Profesor Gervilla, que permita la elaboración del cuestionario sobre valores sexuales del alumnado universitario.

En la segunda se concretará la elaboración del mismo, así como su aplicación y análisis de los resultados, usando como instrumento principal el paquete estadístico SPSS 11.

En la tercera, articulando la primera y la segunda, la descripción-sintética nos guiará hacia orientaciones en educación sexual en valores, en el marco de la educación integral de la persona.

Nos movemos en el ámbito de los paradigmas hermenéutico y crítico, aunque usemos métodos e instrumentos más propios de un paradigma de corte positivista. Esto viene determinado por dos razones fundamentales.

Una de ellas está marcada por la interdisciplinariedad exigida por el objeto de estudio: la sexualidad humana constituye una estructura antropológica fundamental, que traspasa diversidad de saberes y experiencias, dando razón de su transversalidad educativa. La otra, que refuerza la primera y se muestra más decisiva, es nuestra formación y trayectoria de investigación, dinamizada en torno a una fenomenología crítica y marcada por el diálogo con la ciencia.

De manera particular tendremos en cuenta dos observaciones que se nos hicieron sobre el trabajo de la suficiencia investigadora. El Dr. Salmerón nos indicaba que realmente nos centráramos en el alumnado de la Facultad de Educación de Granada: así estamos haciendo. El Dr. Lorenzo nos invitaba a un lenguaje más lineal y menos preñado por el concepto y la metáfora: nuestro esfuerzo está asegurado.

Así, pues, anticipamos el métodos de este trabajo, articulando el contenido del mismo, de la manera que sigue.

La realidad personal humana, en su mostración histórica, nos introduce en el ámbito de una hermenéutica relacional.

Esta interpretación de la persona en su manifestación comunicativa se constituye en gozne dinamizador de una búsqueda social crítica y constructiva.

Dicha búsqueda requiere de instrumentos -el cuestionario- que nos faciliten el acceso al pensamiento, con la emoción y el sentimiento, de las personas que se constituyen en objeto de nuestra interpretación crítica personalista, con miras a la mejora personal y social mediante una educación integral en valores sexuales.

 

Índice

Sumario

¡Gracias!

Introducción

  1. Justificación: el por qué
  2. Objetivos: el qué
  3. Metodología: el cómo
  4. Sexualidad y persona: comunicación simbólica

1º. La realidad personal: una realidad sexual

  1. Sobre las fuentes: afinidad espontánea
  2. La realidad personal: intercambio simbólico
  3. Discusión: una revolución necesaria
  4. Una realidad sexual: descripciones convergentes

2º. Sentidos de la sexualidad: desbordamiento de valores

  1. Persona, valores y educación integral

1.1. La persona

1.2. El valor y los valores

1.3. Una educación integral

1.4. En valores sexuales

  1. Categorías de valores sexuales

2.1. Valores sexuales corporales

2.2. Valores sexuales intelectuales

2.3. Valores sexuales afectivos

2.4. Valores sexuales estéticos

2.5. Valores sexuales individuales-liberadores

2.6. Valores sexuales morales

2.7. Valores sexuales sociales

2.8. Valores sexuales instrumentales

2.9. Valores sexuales integrales

  1. Valores sexuales y sentido personal
  2. Sexualidad en la Universidad: educación integral de la persona

3º. Valores sexuales del alumnado universitario: un cuestionario

  1. Fundamentación. Revisión bibliográfica
  2. Elaboración del cuestionario
  3. Validez y fiabilidad

3.1. Juicio de expertos en valores

3.2. Juicio de expertos en Sexología

3.3. Expertos en metodología

3.4. Prueba piloto

3.5. Expertos en un congreso de Sexología

3.6. Una prueba de contraste

3.7. Expertos en valores del alumnado universitario

3.8. Fiabilidad

  1. El cuestionario

4.1. Datos personales significativos

4.2. Temas y dimensiones, acuerdo y desacuerdo

4.3. Categorías y valores, agrado y desagrado

4.4. Situaciones y reacciones, sentirse bien y sentirse mal

  1. La aplicación

5.1. La población

5.2. La muestra

5.3. Lectura de los cuestionarios

  1. Para la mejora del cuestionario

4º. En la Facultad de Educación de Granada: por una educación sexual

  1. Descripción general de los resultados

1.1. Precisiones sobre la muestra

1.2. El pensamiento

1.3. Categorías de valores

1.3.1. Valores sexuales corporales

1.3.2. Valores sexuales intelectuales

1.3.3. Valores sexuales afectivos

1.3.4. Valores sexuales estéticos

1.3.5. Valores sexuales individuales-liberadores

1.3.6. Valores sexuales morales

1.3.7. Valores sexuales sociales

1.3.8. Valores sexuales instrumentales

1.3.9. Valores sexuales integrales

1.4. Cómo me siento

  1. Contrastes significativos

2.1. Una visión de conjunto

2.1.1. Nueve categorías de valores

2.1.2. En el sentir

2.1.3. Sobre el pensar

2.1.4. Una radiografía: panorama general

2.2. Situación personal y valores sexuales

2.3. Los que más y los que menos

  1. Una educación integral en valores sexuales

III. Sexualidad y Educación: valores sexuales y salud social

5º. En la persona: fontanalidad creadora

  1. Educación sexual integral
  2. Educación sexual afectiva e individual
  3. Educación sexual corporal e intelectual
  4. Educación sexual estética y moral
  5. Educación sexual instrumental y social
  6. Educación sexual

6º. En el currículo: centralidad transversal

  1. Educación sexual explícita: transversalidad

1.1. La petición: una educación sexual

1.2. La realidad: en el currículo

  1. En una Facultad de Educación: centralidad

2.1. El lugar

2.2. La tarea

2.3. La oportunidad

7º. En la sociedad: salud del tejido social

  1. Salud sexual
  2. Salud social
  3. Salud sexual y salud social

Conclusiones: educación sexual y salud social

Bibliografía

Índice

 

 

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