NUEVAS VÍAS EN SEXOLOGÍA CLÍNICA

Bajo la dirección de Claude Crépault y Jean Pierre Trempe

(Depart. de Sexología. Universidad de Québec. Montreal)

 

traducción castellana por

Sibylle Kapferer y Consuelo Prieto

 

 

La presente traducción ha sido realizada por Sibylle Kapferer y Consuelo Prieto sobre el título original Nouvelles Avenues en Sexologie Clinique, Presses de l’Université du Québec, 1989. Casa postale 250, Sillery, Québec G1 T 2R1

 

PRESENTACIÓN

 

Casada desde hace dos años, Lise encuentra todo tipo de excusas para evitar las relaciones sexuales con su cónyuge. Cuando es acariciada adecuadamente en los órganos genitales, alcanza a veces el orgasmo aunque éste sea vivido como una descarga mecánica y resulte insatisfactorio. Durante la relación coital, no logra abandonarse lo suficiente como para obtener el orgasmo. Bajo las presiones de su cónyuge, Lise consulta a un conocido sexólogo de orientación conductista. El programa terapéutico está centrado en la pareja y conlleva toda una serie de ejercicios corporales a fin de que Lise pueda llegar regularmente al orgasmo durante sus actividades sexuales. Siguiendo los preceptos de la “sexología clínica oficial”, el terapeuta menciona a la pareja que la ausencia de orgasmo durante el coito no constituye un desorden sexual sino que revela incluso la normalidad estadística: ¡un orgasmo es un orgasmo y poco importa la forma en la que es inducido! Como era de prever, tras 15 sesiones, Lise obtiene casi siempre el orgasmo en sus actividades sexuales conyugales. Otro punto positivo, la pareja ha aprendido a diversificar sus caricias genitales y a graduar mejor su excitación sexual. El marido sabe “ahora” que no debe precipitarse hacia los órganos genita- les de su pareja, que debe “prepararla”. El terapeuta (o los coterapeutas) se alegran de este éxito. Seis meses más tarde, sin embargo, Lise se siente de nuevo invadida sexualmente por su pareja y sus orgasmos son cada vez menos satisfactorios. Siente emerger en ella sentimientos de hostilidad y de desprecio hacia su consternado marido. La relación coital es vivida penosamente por ella como una invasión en su territorio interno. Lise se desespera cada vez más y sus reacciones depresivas la llevan a consultar a un psiquiatra. Este le propone una terapia de sostén, a fin de ayudarla a manejar mejor sus vacíos afectivos y a permitirla adquirir una mayor confianza en sí misma. Gradualmente, ella consigue, en este plano, importantes avances. Pero su problemática sexual permanece igual.

 

¿Qué posibilidades le quedan entonces? ¿Comenzar un proceso psicoterapéutico en profundidad que podría dilatarse varios años? ¿Ir a consultar a otro sexólogo de la escuela conductista? ¿Divorciarse y esperar que su vida sexual pueda ser más satisfactoria con otro hombre? ¿Resignarse a su suerte?

 

Este caso ficticio muestra los límites de una intervención sexoterapéutica que tendría como único fin la modificación del comportamiento sin tener en cuenta la realidad intrapsíquica y sobre todo las fuerzas inconscientes que están en la base del desorden sexual; pone también en evidencia, dentro del tratamiento de los desórdenes sexuales, la necesidad de un acercamiento específicamente sexológico.

 

La sexología clínica no goza de muy buena prensa. Se tiene la tendencia a caricaturizarla, incluso a ridiculizarla. Un buen número de profesionales de la salud consideran a los sexólogos clínicos como simples “técnicos del sexo”. Esta actitud está justificada, en parte, pero es necesario no olvidar tampoco que la sexualidad es todavía hoy un campo parcialmente tabú en el que los sexólogos juegan el papel de transgresores de lo prohibido. Se mira con cierta sospecha a todos los que se interesan por “cosas del sexo”, incluso si esto se inscribe en un marco de investigación. La terapia sexológica indispone todavía más. No es pues sorprendente que esté tan desacreditada y tan a menudo asimilada a una terapia de placer en la que el terapeuta juega el papel de director o de observador participante. En todo caso, eso revela más el fantasma que la realidad.

 

Sería pretencioso afirmar que el presente libro tienda a redefinir la sexología clínica. No poseemos cualidades mesiánicas y no somos portadores de nuevas verdades. Nada nos autoriza tampoco a manifestar contra-verdades. Deseamos simplemente enfocar con nueva luz la sexología clínica y la intervención sexológica. Creemos en la necesidad de ir más allá de las apariencias y de comprender los desórdenes sexuales en sus significaciones conscientes e inconscientes. Sin embargo, eso no quiere decir que el desorden sexual deba ser considerado únicamente como un síntoma de una alteración psicológica. Es ilusorio creer que se pueda tratar sistemáticamente un problema sexual por un acercamiento psicoterapéutico global. Todo desorden sexual posee una “autonomía dinámica” y, en este sentido, debe ser comprendido en su especificidad.

 

El primer capítulo, Para una nueva sexología clínica, subraya los malestares que sufre una cierta práctica sexológica, y propone remediarlos alimentándose de una reflexión sobre los múltiples juegos que las personas vivencian en y a propósito de su sexualidad. El capítulo siguiente, Sexoanálisis y proceso sexoanalítico, avanza una solución mucho más radical que toma la forma de un nuevo modelo sexoterapéutico. El lector encontrará su ilustración clínica en un capítulo ulterior: El exhibicionismo genital masculino y sus significaciones psicodinámicas. Para una nueva comprensión del vaginismo, nos invita a analizar el esquema genital que la mujer ha podido elaborar con respecto a su cuerpo y el del hombre, y nos desvela una sexualidad totalmente interior que el espasmo vaginal busca camuflar. Nuestra atención a la sexualidad femenina sigue mostrándose en los dos capítulos siguientes: Orgasmias y anorgasmias femeninas, El deseo erótico femenino y su polimorfismo, que abordan estas dimensiones sexuales por medio del imaginario erótico y de la posición que ocupa en una escala de medida de la orientación de género. El útil recurso a la historia de las identificaciones para comprender una problemática sexual, es defendido en el capítulo El padre homosexual. Un último texto, Los abusos sexuales de niños. Análisis socio-sexológico del problema, intenta demostrar la pertinencia de estudiar las situaciones de abusos sexuales y de estructurar las intervenciones terapéuticas consecuentes apoyándose sobre las significaciones sociológicas y sexuales que caracterizan tales situaciones.

 

INDICE

 

PRESENTACIÓN 5

 

CAPITULO I

HACIA UNA NUEVA SEXOLOGÍA CLINICA

Jean-Pierre Trempe 7

 

CAPITULO II

SEXOANALISIS Y PROCESO SEXOANALITICO

Claude Crépault 45

 

CAPITULO III

POR UNA NUEVA COMPRENSIÓN DEL VAGINISMO

Claudette Isabelle 77

 

CAPITULO IV

ORGASMIAS Y ANORGASMIAS FEMENINAS

Claude Crépault

Hélène Bussières 121

 

CAPITULO V

EL DESEO ERÓTICO FEMENINO Y SU POLIMORFISMO

Suzanne Gagné 137

 

CAPITULO VI

EL PADRE HOMOSEXUAL

Claude Crépault

Jean-Pierre Trempe 175

 

CAPITULO VII

EL EXHIBICIONISMO GENITAL MASCULINO Y SUS SIGNIFICACIONES PSICODINAMICAS

Guy Lévesque 195

 

CAPITULO VIII

ABUSOS SEXUALES DE MENORES.

Análisis socio-sexológico del problema.

Hélène Manseau 221

 

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