Las confusiones con este término y concepto son grandes y abundantes. En sus comienzos el término indicaba vagamente "lo relativo a los dos sexos"; en la actualidad un uso inadecuado lo ha divulgado como "relativo a ser homo y hetero". Otras nociones pueden contribuir a situar ésta con un poco más de claridad: por un lado la de dimorfismo sexual da cuenta de los dos sexos; por otro la de intersexualidad sitúa a ambos sexos en su continuo no excluyente del que todo sujeto sexuado participa. Por otra parte, tanto la homosexualidad como la heterosexualidad son conceptos que dicen relación a los deseos y no a las estructuras, menos aún a la identidad sexual. Todo ello hace que la bisexualidad sea un concepto epistemológicamente inútil, aparte de creador de más confusión que claridad.

Probablemente la función más clara sea su utilidad en la moda para el fomento de la ambigüedad o mezcla entre la homo y la heterosexualidad

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Di-bi-inter

 

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