Carlos Roca ha preguntado hace 1 mes

Hace unos dias me encontraba felizmente en un trio disfrutando satisfactoriamente cuando surgio un tema, ¿Y si se embaraza la muchacha en cuestion (o el muchacho, digo el mundo ya esta muy loco)? Pues entre el abanico de posibilidades surgio una que fue, una D.P. con S.A. por quien no era opcion ser embarazada, mi pensamiento fue de o_O (igualito) y a seguirle, afortunadamente no ocurrio porque si asi hubiera sido no existiria este escrito, el caso es que al dia siguiente le pregunte a quien realizo la propuesta ¿Querias S.A. con esa persona? dudo un momento en responder luego dijo 2 evasivas, y le tuve que interrumpir para recordarle que la pregunta era sencilla, un no o si de respuesta, asi que finalmente dijo «NO, porque … (y volvieron las mismas evasivas)».
Ante esa respuesta surguieron una serie de dudas, digo, si queria que chevere, todos gozamos mas :), pero si NO, entonces:
¿Por que lo propuso?
¿Sentia alguna coaccion o obligacion?
¿Algo le avergonzaba decir que SI queria?
¿Algo le inhibia a decir que Si queria?
Asi que ante eso, una rica sesion de sexo se convirtio en una duda filosofica, asi que intentare construir cada situacion.
¿Por que lo propuso?
Para tener la iniciativa a esa propuesta, es debido a que buscaba la situacion, ya que se penso, analizo y visualizo el resultado de dicha propuesta y llego a un criterio de viabilidad para pasar de una idea a una propuesta, es decir se trato de algo consciente.
¿Sentia alguna coaccion o obligacion?
Esta duda surge debido a que la respuesta el dia siguiente fue que NO queria (aqui todos pensamos, pero, chale, si esa persona fue quien lo propuso), ¿Por que propones S.A. si no quieres? y aqui es donde comence a creer que habia sido coacionada u obligada a participar en el trio, asi que procedi a preguntar y con claridad se explico que nada que ver, asi que seguia la duda de por que proponer algo que no quieres hacer… lo que lleva a que lo incomodo no fue la propuesta, sino el hecho de tener que darle nombre hablando sobre el tema, ya que recuerden, lo que no se dice «no existe».
Debido a esto llegue a dos posibles conclusiones:
¿Algo le avergonzaba decir que SI queria?.
Esta me parece la explicacion mas sencilla, debido a que al estar en una situacion con un 3ro ajeno a la pareja existen dudas de personalidad que surgen de ambas partes; ¿Y si es mejor que yo? ¿Y si mi pareja cree que lo prefiero a el? ¿Y si le gusta? ¿Y si me gusta? ¿Y si se ofende por que demuestre placer? ¿Y si me siento mal por demostrar placer hacia lo «prohibido»?, y etc… dudas normales que parten de nuestra identidad y madurez, pero que facilmente son abatidas con solo exponerlas y aclararlas… pero si no fue esa la situacion, ¿Entonces que?
¿Algo le inhibia a decir que Si queria?
Aqui la explicacion mas compleja, Freud relacionaba el S.A. con la autoregulacion y autocontrol, lo cual es facilmente expicado analizando los ejemplos sociales donde se pierde y las expresiones sociales como «dar las nalgas» «si quieres me agacho para que me des» y demas creencias sociales. Debido a esto la explicacion que yo encuentro, es que la persona que realizo la propuesta se encuentra estrechamente ligada a quien le realizo la propuesta (su pareja) y por ende considero entregarse analmente a otra persona que su pareja considera bastante cercana y en confianza, algo asi como «confio en ti, asi que si tu confias en el quiero que tambien me haga sexo anal» (suena loco, pero si, eso creo que paso) eso sumado a la limitante cultural que tenemos de hablar con libertad al sexo, le avergonzaba aceptar que de ella surguiera esa propuesta.
Uds que opinan amiguitos ? que tal les ha ido en sus dobles penetraciones ?

Tu respuesta

8 + 1 =