LA NOCIÓN DE SUJETO SEXUADO EN LA INFANCIA Y ADOLESCENCIA. AJUSTES Y EXCESOS EN IDENTIDAD SEXUADA Y TRANSEXUALIDAD

(Algunas reseñas de la Jornada de actualización en Sexología  25 – 30 de mayo de 2020)

Procuro estar atenta a las novedades formativas, especialmente aquellas que ofrece el In.Ci.Sex. a los profesionales que ya trabajamos en Sexología. Sus encuentros me permiten estar en contacto con otros compañeros de la profesión y sobre todo me dan la oportunidad de seguir aprendiendo y profundizando en contenidos esenciales.

En esta ocasión, me llegó la información de esta jornada y su temática me pareció muy interesante y útil en mi trabajo. Se trataba de una app actualización en el terreno de la identidad sexuada, así que tenía expectativas de resolver algunas dudas y también de conocer las nuevas líneas de intervención en la materia.

Por las fechas y mis circunstancias personales me resultaba inviable asistir presencialmente pero cuando se adaptó la modalidad de participación al formato virtual por la situación de la Covid-19, me inscribí rápidamente. Llegué con el cupo prácticamente completo de asistentes y conseguí plaza en el límite.

La estructura de la jornada me pareció adecuada: primero la exposición de artículos y ponencias escritas de Samuel Díez y Mónica de Celis, luego un foro para poder realizar comentarios y preguntas sobre los contenidos por parte de los asistentes, una siguiente ronda con las correspondientes respuestas y por último un intensivo taller sobre la aplicación de un modelo de intervención con familias.

El formato escrito y la distribución de contenidos a lo largo de una semana a mí me ha permitido tener un espacio privilegiado de mayor reflexión e intercambio, creo que ha convertido la jornada más en un encuentro o un curso que en una mera exposición de expertos.

Me gustaría destacar el papel de los contenidos concretos de esta jornada.

Habitualmente, el tema de la identidad sexuada no suele tratarse como contenido, el proceso de transexualidad sí, pero como si fuera un fenómeno desligado de la sexualidad. 

Se agradece el enfoque de conjunto y especialmente un poco de pensamiento crítico en este tema que disperse el velo políticamente correcto que suele preceder cuando la temática en algún momento contiene el prefijo trans-.

Personalmente, no creo que diciendo más de lo mismo vayamos a avanzar, creo que precisamente el pensamiento más científico requiere de cuestionamiento y reflexión, de poner entre las cuerdas las hipótesis y ser valientes en las propuestas de intervención a la vez que rigurosos. Por eso, esta jornada ha sido un soplo de aire fresco para las ideas en el desierto autocomplaciente de opiniones que ahora se está moviendo en relación a la cuestión “trans-“, y de la identidad sexuada ya ni hablamos porque ni existe.

En concreto, Mónica de Celis propuso dos artículos que recopilan y revisan investigaciones, artículos y estrategias terapéuticas de algunos de los actuales modelos de intervención fuera de España.  Se reflejan más preguntas que respuestas, lo cual agita las ideas y despierta la curiosidad. A propósito de sus artículos, cabe plantearse hacia donde se dirigen estos modelos actuales y también si otra intervención, entre la de conversión y la afirmativa, es posible con menores (y con adultos, añadiría).

Por otro lado, Samuel Díez elaboró una articulación de las ideas relativas a la identidad sexuada, separando el grano de la paja. Analizando los discursos actuales trajo la idea de semejanza entre sexos que por obvia andaba en la sombra de la idea de diferencia.

De forma acertada creo que introdujo la idea de “clubs” que está operando en el planteamiento dimórfico, un paraguas que resulta que está cubriendo tanto a las viejas clasificaciones como paradójicamente a los nuevos subgrupos creados para salir de esas viejas clasificaciones.

También incluyó un enfoque crítico con las ideas que se quedaron inmóviles en la superficie de la teoría de la intersexualidad, porque nos guste o no a los profesionales, todavía quedan muchas lagunas y limitaciones en esta teoría en relación al proceso de transexualidad que invitan a profundizar más.

Recordó la urgencia de tomar a los sexos como referentes relativos el uno del otro y el otro del uno, otro oasis en el “yo lo valgo” y “eres especial” de los actuales discursos individualistas más centrados en dopar la autoestima del oyente que en declarar como valor ser limitados, finitos y sobre todo necesitados, sexuados al fin y al cabo.

Puso orden advirtiendo del desliz que se puede cometer si se sigue resbalando en el equívoco de no diferenciar los sujetos sexuados de los rasgos sexuados. Una fusión que ha traído más trampas que beneficios.

Y propuso unas premisas muy lúcidas en el enfoque sexológico que trabaja en las sexuaciones biográficas y las sexualidades de los sujetos. Y hasta aquí puedo leer… en este punto, no seré yo quien desvele las premisas, creo que le pertenece al grupo de trabajo lanzarse ya a elaborar un documento con más detalle que proteja las ideas en su rigurosidad de la piratería y la tergiversación que tanto gustan en las actuales redes en las que nos movemos en estos mares de la profesión.

Espero que esta jornada no se quede en lo anecdótico, ojalá que fruto de ésta pueda emerger una corriente de profesionales inquietos que cuestione más, pregunte más y también publique más, para seguir tejiendo el hilo de este laberinto que a veces es nuestra disciplina.

Raquel García Romeral

www.rgrpsicologosysexologos.com

Las jornadas de actualización en sexología, celebradas los días del 25 al 30 de mayo de 2020 por el INCISEX y desarrolladas en formato online, contó con dos ponencias de apertura: ¿Intervención psicológica en identidad de género?: A propósito del CIE-11; Menores transgénero en el Reino Unido: Polémicas por la investigación sobre bloqueadores puberales  de Mónica de Celis Sierra, y  La noción de sujeto sexuado en sexología: ajustes y excesos en identidad sexuada y transexualidad de Samuel Díez Arrese.

La intervención de Mónica de Celis abordó la situación actual, un tanto controvertida y polémica, en cuanto a los distintos enfoques para abordar las situaciones de niños/as y adolescentes en el ámbito de la transexualidad. Samuel Díez, por su parte, presentó un modelo de trabajo centrado en el sujeto y como éste va haciendo su vida en relación con el resto de los sujetos sexuados, articulándola y narrándola para ir dándole sentido a su existencia. Estas ponencias dieron lugar a una ronda de preguntas y posteriores respuestas de ambos ponentes. Además, se realizaron cuatro talleres con la participación del equipo de infancia, familia e identidad sexuada del INCISEX.

En los talleres, se abordó la intervención con familias de menores que muestran o expresan cosas no esperadas respecto a su identidad sexuada. A través de la presentación de dos casos se fue desarrollando el modelo de acompañamiento que se trabaja desde el INCISEX. Al tratarse de menores, la intervención se organiza en torno a la crianza y se atiende a la familia o responsables de su cuidado, nunca a los menores.

Tras definir la demanda de la familia, se hace una recogida de información acerca de la vida del menor (juegos, salud, escuela, relaciones, hábitos, rutinas, etc.) prestando especial atención a aquellos aspectos que puedan estar distorsionando el desarrollo evolutivo, o que puedan generar malestar en los menores. Esta información se revisa conjuntamente por el equipo y desde un enfoque sexológico se planifican las sesiones con la familias.

Partiendo de la idea de sexo que maneja la familia, poco a poco, se va ampliando las miradas que ayuden a comprender lo que le está sucediendo a sus hijos. Para ello, se proporciona a la familia formación/información ajustada a su situación concreta, que ayude a ampliar su noción de sujeto sexuado para explicar-se eso que los hijos están diciendo. No desde sus genitales, sino desde sus identidades, deseos, gustos y proyectos.

En el acompañamiento sexológico a las familias se pretende que éstas vean a los hijos desde su peculiar modo de ser sexuado, evitando así encasillarlos en clubes y procurando que encuentren una manera cómoda de vivirse en relación a su identidad sexuada, a fin de que la familia pueda hacer una crianza más adaptada a la sexualidad del hijo o hija.

Cuando la familia logra realizar un acompañamiento más fluido y adquiere mayor autonomía y bienestar, la consulta entra en fase de seguimiento hasta su posterior cierre. 

En mi opinión, el trabajo propuesto por el equipo del INCISEX en estas Jornadas, se ajusta al modelo humanista en el que el sujeto es el eje vertebrador de la intervención y se aleja de una mirada dicotómica, sustituyendo la idea de hombres o mujeres por hombres y mujeres. Permite, así, que cada sujeto se viva en el espacio de su intersexualidad allí donde más cómodo parece estar, prescindiendo de los “clubs” que colocan al sujeto en una categoría empobrecedora, para alejarnos de qué es y adentrarnos en quién es el sujeto sexuado.

María Esther Morales Santana.

www.psicoequilibrio.es

Una aportación más : https://rebecalopezsexologia.com/blog-2/